Al Grano combina tradición y vanguardia para crear arroces innovadores en La Canyada

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En la tranquila y envidiable zona residencial de La Canyada, Al Grano se presenta como el mejor enclave para sumergirse en la gastronomía local. El restaurante del cocinero valenciano Carles López va directamente al grano y no se queda en una única interpretación del recetario local: son especialistas en los arroces del ayer y del hoy. Es por ello que ahora, cuando presentan su actualización de marca, aparejada de una mejora del interiorismo, eligen hablar de cocina presente. Esa que estira de las raíces para dirigirse al futuro.

Tradición, arroz, familia y producto son algunas de las palabras que mejor definen, ya no solo la cocina de Al Grano, sino la cuidada puesta en escena de la sala y de la terraza exterior, que pronto van a experimentar una reforma integral para mayor comodidad, si cabe, del comensal. Situado como está en la arteria principal de La Canyada, la calle 29, el restaurante ha sabido mantener su protagonismo entre la cada vez mayor oferta gastronómica. Distintos negocios culturales y de ocio en los alrededores complementan la visita a Al Grano.

Un referente en la cocina de arroces

Al Grano, que abrió sus puertas en 2017, se ha ido consolidando como uno de los restaurantes predominantes en cuanto a la elaboración de arroces, no solo en la zona metropolitana de Valencia, sino también a nivel autonómico. Este hecho se evidenció en 2022, cuando Carles López ganó el prestigioso Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca. En 2019, Carles también consiguió dos terceros premios: en el Concurso Nacional de Paella de Cullera y en el Concurso Internacional de Steak Tartare del Meat Carnival en Valencia. Con el paso del tiempo, el servicio y la cocina han ido ampliando su variedad, de forma que es posible acceder a platos mediterráneos de todo tipo.

Además, el establecimiento valenciano está en un pleno proceso de renovación de su identidad. Su nuevo logotipo, color corporativo y la rediseñada página web son algunos de los pasos que está dando Al Grano como restaurante multifuncional, que preserva las esencias, pero se dirige hacia el futuro. Durante el año 2025 también están previstas diferentes actividades que dinamicen el espacio, como tertulias con periodistas o catas de vino. Tras ocho años de vida, Al Grano es consciente de la necesidad de actualizarse, sin perder de vista su auténtica esencia: esa que le ha llevado a ser un referente en la Cañada, al que se desplazan comensales de todas las localidades.

¿Qué significa cocina presente?

Al Grano es coherente con su origen valenciano, pues hunde las raíces en el recetario de siempre, pero sin temer a actualizarlo. Su propuesta gastronómica está centrada en el arroz, pero también en el producto y el guiso valenciano, que trabaja desde las nuevas técnicas. Algunos ejemplos de ello son la fideuà de putxero con pelota de la abuela o el arroz negro, que incluye chipirones a la andaluza y alioli de salsa Mery. En este sentido, el restaurante no se cierra a la ortodoxia del arroz: la respeta en las recetas más clásicas, pero tampoco teme la experimentación cuando se trata de incorporar arroces de autor.

También hay vida más allá del arroz. Al Grano cuenta con una amplia carta de tapas, especialmente atractiva para la cena. La cocina presente de Carles es una genial representación del recetario actual, siempre con el toque diferencial del chef valenciano. En este sentido, destacan los buñuelos de bacalao con crema de calabaza asada con romero, tomillo y all i oli; pero también están los raviolis de carne con demi-glace de ternera y solomillo de foie. “Intentamos hacer cocina tradicional siendo conscientes de que los productos y las técnicas que se utilizaban hace 50 años son prácticamente imposible de emplear  ahora. Por eso hablamos de cocina actual: porque cuidamos nuestras raíces y el producto, sin dejar de mirar a todo lo que nos rodea”, explica Carles López.

De la cassola d’Ontinyent al Basque Culinary

Al Grano ha crecido a pasos agigantados en los últimos años gracias al buen hacer de Carles López. Sus platos, y en especial sus arroces, permiten saborear su historia, su trayectoria y sus aspiraciones. El recetario lo aprendió en casa -su madre es de Ontinyent, aunque se crió en Godella-, y lo refinó en las cocinas del Basque Culinary Center en San Sebastián. Pero el chef no olvida sus raíces, y por eso, hace un guiño a su tierra natal ofreciendo la Cassola de Ontinyent, que se complementa con otro arroz que difícilmente se ve en las cartas de los restaurantes, como es el arroz al horno tradicional.

“Después de muchos años trabajando y formándome en cocina, decidí poner en marcha un proyecto que me rondaba la cabeza desde hacía tiempo: quería ofrecer la cocina con la que me he criado, aportándole toda la formación que he tenido tanto en Valencia como en el País Vasco”, cuenta, sobre el origen de Al Grano. La sala está dirigida por Sonia Lluch, responsable en cada servicio, y con más de diez años de trayectoria. Ella es quien coordina al equipo con elegancia, creando un ambiente cálido y acogedor para el comensal.

Al Grano: tradición y vanguardia

“Desde que abrimos las puertas estamos en constante evolución y aprendizaje. Somos una empresa pequeña y tratamos de evolucionar y mejorar siempre de forma acorde a nuestras posibilidades. El primer salto lo dimos con la mejora de instalaciones en cocina y este año damos un paso al frente en nuestros exteriores. Intentamos siempre estar a la altura de nuestros clientes y de lo que queremos ofrecer. El mismo respeto que se tiene en cocina por el producto y la elaboración de nuestros platos tenemos que tenerlo en sala y en ello es en lo que trabajamos todos los días. Haber pasado por restaurantes en Valencia y el País Vasco antes de llegar a Al Grano me sirve para poner en práctica lo aprendido previamente en nuestro día a día”, comenta Sonia.

Al Grano es pasado y es futuro, pero sobre todo presente. Es aprovechar lo mejor de la herencia familiar para llevarlo todavía más lejos y que perdure por generaciones. “Hay una máxima a la que no renunciamos, que es respetar el producto. Tratamos de trabajar siempre con producto de proximidad y de primera calidad. Eso es algo que, en nuestra propuesta, resulta innegociable”, concluye Carles.

Ahora, el restaurante valenciano afronta en 2025 un periodo de cambio: de renovar una imagen y de reivindicar esa cocina tradicional valenciana que nunca caduca, pero que siempre cabe renovar. En la Canyada, Al Grano es un refugio seguro para aprender sobre la mejor gastronomía local.

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