Dansa València, el festival de danza y artes del movimiento de la Comunitat Valenciana que organiza la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo a través del Institut Valencià de Cultura (IVC), expande este año su ciclo Moviments Urbans más allá de València, llevándolo a Catarroja y Massanassa, municipios especialmente castigados por las inundaciones del pasado 29 de octubre.
Habitualmente, este ciclo sirve de anticipo a la gran cita con la danza, acercando piezas breves a nuevos públicos en espacios no convencionales y al aire libre. Sin embargo, en esta edición se convierte también en un gesto de solidaridad y compromiso, trasladando parte de su programación a la zona cero de la riada.
“Desde Dansa València reafirmamos nuestra convicción de que el arte es una herramienta potenciadora de la esperanza y la reconstrucción social”, ha afirmado María José Mora, directora del festival. “Programar espectáculos en Catarroja y Massanassa representa un acto de resiliencia y solidaridad. Este año acercamos la poética y belleza de la danza a comunidades golpeadas por el desastre natural”.
La danza como símbolo de reconstrucción social
El ciclo, fruto de la colaboración entre el festival y la Concejalía de Acción Cultural del Ayuntamiento de València, se desarrollará los días 5 y 6 de abril con un total de ocho espectáculos.
“La cultura también tiene la capacidad de acompañar los procesos de recuperación emocional tras situaciones difíciles como las vividas en Catarroja y Massanassa”, ha señalado José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural. “Queremos que la danza llegue a estas localidades no sólo como expresión artística, sino también como acto simbólico de apoyo y cercanía institucional”.
Al acto de presentación asistieron también Carmen Nacher, responsable de Cultura del Ayuntamiento de Massanassa, y Dolors Gimeno, concejala de Cultura de Catarroja. Durante el encuentro, celebrado en la terraza del Hotel Estimar, la bailarina multidisciplinar Lorena Martínez ofreció una impactante pieza de danza urbana con influencias flamencas.
Entre retablos góticos y jacarandas
La jornada del sábado 5 de abril arrancará en el Museu de Belles Arts, el Jardín del Turia y Nau Ribes. En el patio del Embajador Vich del MuBAV, se presentará ‘Cuentas corrientes’, donde Jessica Castellón y Boris Orihuela explorarán los límites emocionales y físicos del entorno laboral, a través de la danza urbana.
A continuación, CocinandoDanza presentará ‘Nel mio respiro’, una reflexión poética sobre la respiración como esencia vital.
Esta compañía, con sede en Picanya, fue una de las más afectadas por la riada: perdieron materiales de trabajo, escenografía, vestuario y uno de sus vehículos, y el espacio municipal donde ensayaban sufrió graves daños.
Después, el público se trasladará al antiguo cauce del Turia, a la altura del puente de la Trinidad, para asistir al dueto ‘Lo que los árboles no cuentan’ de Kiko López & Héctor Plaza, una coreografía que establece un paralelismo entre la naturaleza y los seres humanos.
La jornada del sábado concluirá en Nau Ribes con una propuesta para la primera infancia en colaboración con Teatre Escalante (Diputación de València): ‘¿Por qué un árbol es una gallina?’, de los franceses Ma compagnie, es un espacio de juego donde todo es posible: dibujar en las paredes, bailar por toda la alfombra o mover objetos con la imaginación. Esta pieza tendrá una segunda función el domingo por la mañana.
Ritmos latinos y urbanos para reconstruir vínculos
El domingo 6 de abril, Dansa València se traslada a la zona cero con dos espectáculos que buscan acompañar emocionalmente a los vecinos afectados:
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En la plaza del Mercado de Catarroja, Paula Serrano representará ‘Estrip’, una propuesta sensorial en la que el velcro se convierte en metáfora del desgarro y la reconstrucción emocional.
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A la misma hora, en la plaza del Ayuntamiento de Massanassa, la compañía LaCerda de Barcelona interpretará ‘El baile de la zurda’, inspirada en maratones de baile y ritmos latinos. La obra celebra el baile como forma de resistencia, encuentro y fiesta colectiva.
Para cerrar el fin de semana, la plaza de la Virgen de València acogerá la batalla urbana de Valencia City Cypher, un evento abierto a bailarines de todos los estilos: contemporáneo, hip-hop, breaking, waacking, popping, electro, twerking, voguing y flamenco.
Como novedad, este año el jurado profesional estará acompañado por cinco personas anónimas del público, que se irán relevando conforme avance la competición, aportando así una mirada fresca y cercana al proceso de selección.